Nuestro cuaderno de Bitácora

Amparo Navarro

Amparo Navarro Faure

Antiguamente se llamaba cuaderno de Bitácora a aquél que llevaban los marinos mercantes para anotar todo aquello que acontecía a lo largo del viaje. Una especie de caja negra como la que tienen los pilotos. Nuestra presencia en la redes sociales, los blogs y las páginas web, nos han abierto a todos una página de bitácora de nuestras vidas, aunque éstas si bien son finitas como los viajes, son indefinidas en el tiempo.

El viernes pasado iniciamos un viaje insólito, a lo desconocido. Pero lo iniciamos juntos. Entendimos de golpe que las organizaciones sociales, sus dirigentes, el Estado de Derecho son necesarios. Queríamos oír a nuestras autoridades, que nos dijeran qué teníamos que hacer, les queríamos escuchar diciendo que estuviéramos tranquilos porque todos con nuestra obediencia y serenidad podríamos ayudar a salir de esta crisis. La Constitución una vez más ha estado a la altura, tenía la respuesta jurídica para una situación impensable hace 42 años.

Hoy es el primer día de trabajo en casa. Resulta extraño: una universidad vacía, sin  estudiantes, sin nuestros compañeros, sin acudir a ella como todos lo días desde hace años. Desde casa no oímos las risas de los estudiantes en el patio de la Facultad, el silencio bullicioso de la Biblioteca, la hora del café, los comentarios acerca de la vida universitaria o de las noticias del día. La Universidad es un cuerpo social, es un ecosistema en que estamos a gusto con los demás. No nos gusta sentirnos solos.

He asistido todo el fin de semana a la preocupación de muchos profesores por el alumnado: nos hemos intercambiado mensajes sobre los materiales que vamos a colgar en el campus virtual, cómo les vamos a atender en la red, cómo vamos a estar a las órdenes de nuestros decanos y directores y del Consejo de Dirección. En todos ellos he constatado la preocupación por los demás, mas que por ellos mismos. Del mismo modo el Personal de Administración y Servicios ha estado pendiente de nuestro Gerente y de nuestro Rector, de los servicios esenciales, del trabajo desde casa. Y el Alumnado, dispuesto a recibir instrucciones de sus profesores, a incrementar su trabajo autónomo, a ser atendido en tutorías virtuales.

En realidad, toda la Comunidad universitaria estamos en el mismo barco. Este cuaderno de Bitácora lo escribiremos juntos. Y como en el poema de Kavafis, cuando lleguemos a Itaca entenderemos que hemos llevado a cabo un viaje emocional en el que habremos aprendido muchas cosas de nosotros mismos y de los demás.

Nuestro cuaderno de Bitácora

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll hacia arriba
Redimensionar imagen